Ser Doula de la Muerte
Recientemente la televisión y la prensa se han hecho eco de la decisión de una gran actriz de hacerse doula. Y, a raíz de ello, varias entrevistas a mi profesora Gemma Polo han vuelto a poner la muerte sobre la mesa. Entre las compañeras de la formación el comentario fue generalizado: “qué bien porque esto nos da visibilidad”. Pero a algunas nos resulta paradójico que haya que esperar eventos así para que se visibilice una necesidad tan evidente como es el acompañar el proceso fin de vida con cuidados de calidad.
Hace algunos años empecé a ofrecer Death Cafés a los ayuntamientos de la zona para, a parte de “tomar el pulso” al Valle, valorar durante los encuentros, si sería necesario y viable un apoyo al duelo institucional. Las encuestas que pasaba al final de los encuentros evidenciaba una necesidad de apoyo al duelo abrumadora.
Iniciativas hay muchas, las Comunidades Compasivas son las que están teniendo más respaldo pues cuentan con el apoyo de Asociaciones de paliativistas y con ellos, de las instituciones sanitarias. Pero mi propuesta era más humilde, una Unidad de Duelo Mancomunada para el Valle del Guadalhorce. A puerta fría pegué con el proyecto en varios ayuntamientos de los pequeños, cuya aportación sería irrisoria, y de los grandes. Las puertas no se abrieron.
Contando un poco la desilusión de esta historia, en un encuentro, hace ahora 2 años, alguien dijo que había que asociarse porque así es como te escuchan las instituciones. Yo, con alguna experiencia asociativa, no tenía muchas ganas de enfollonarme, pero no obstante en los siguientes encuentros hice un sondeo y nos embarcamos. Hoy, AMAC, Asociación para el Acercamiento a la Muerte con Aceptación Consciente, tiene 42 soci@s aunque mantiene un perfil bajo de actividades y encuentros.
Aquí la cuestión: una Doula es una profesional del acompañamiento en todo el proceso del morir (morimiento dice Enric Benito), pero… ¿Hay doulas para tod@s? ¿No sería genial utilizar los recursos para que todos aprendamos a enfrentar con la mayor serenidad posible, la muerte nuestra o de nuestro familiar? ¿Puede ayudar AMAC y sus soci@s a ello? ¿Y por qué no?
AMAC nació con la intención compasiva de estar donde pueda servir, aquí sus estatutos y aquí hacerse miembro. El presente está en nuestras manos.